Rotundamente Sí.
En primer lugar tenemos que tener claro por qué son necesarios los límites y para qué sirven.Los LÍMITES son una medida de PROTECCIÓN y una manera de acostumbrar a los niñ@s a pautas de comportamiento social.
Poner límites no significa "ser autoritario", es un acto de protección y amor, no es un juego de poder.
No es una cuestión de opción y no hacerlo puede causar muchos problemas.
Es cierto que los hij@s no aceptan enseguida nuestras explicaciones y muchas veces es necesario repetir las cosas hasta el cansancio, poner límites requiere FIRMEZA y CONVENCIMIENTO en lo que hacemos, se requiere una gran dosis de paciencia y autoestima, pues los berrinches de los niñ@s y las reacciones a veces agresivas de los adolescentes son muy intensas.
Los límites son necesarios porque proporcionan tanto a niñ@s como a adultos SEGURIDAD, ayudándoles a diferenciar lo que está bien de lo que está mal, nos marca una referencia con la que podemos movernos y sentirnos cómodos.
También y muy importante es, que a lo largo de nuestra vida, no todo sale como nosotros queremos y como nos gustaría. La frustración forma parte importante de nuestro aprendizaje como personas. Los límites hacen el efecto "VACUNA" contra la frustración con la que nos tenemos que enfrentar en nuestro desarrollo.
Los niñ@s que crecen SIN LÍMITES son más FRÁGILES, más TIRANOS, más VULNERABLES y menos preparados para adaptarse a un medio tan cambiante como es nuestro medio social.

A veces como padres/madres pensamos que nos gustaría se amig@ de nuestr@ hij@, pero "nuestr@s hij@s no son nuestr@s amig@s, SON HIJ@S@ y tenemos la responsabilidad de educarles, de criarles, de que "lleguen a ser".
AMIG@S TENDRÁN MUCHOS A LO LARGO DE SU VID@, PADRES/MADRES NO

