Seamos sinceros/as, ¡cuantas veces decimos a las personas
que tenemos alrededor lo bien que hacen las cosas? Y cuantas veces les
recriminamos por lo que no han hecho o lo que han hecho mal? Apuesto a que la balanza vence a hacia las dos últimas
cuestiones.
Por favor paraos y reflexionar sobre ello y trasladarlo a vosotros mismos……
Qué gratificante es esa palmadita en la espalda, ese guiño
de que lo has hecho bien , esa sonrisa de que eres estupendo/a ¿ verdad?
Vamos a ponernos en el lugar de ese/a niño/a al que continuamente le estamos diciendo lo mal que
lo ha hecho o regañándole por no hacer algo, sin darnos cuenta de que al cabo
del día segurísimo que ha hecho un montón de cosas bien sin recibir ninguna alabanza por ello.
Fijémonos en lo bueno, y sobre todo reforcémoslo.
Una conducta atendida se afianza en la persona, y en un/a
niño/a se traduce en alta o baja autoestima, en un niño/a seguro/a o inseguro/a
Es difícil, lo se, yo os animo a practicarlo, con la práctica
se aprende, poneos por meta por ejemplo,
5 refuerzos positivos al día ¡ seguro que el día da para más! ,seria un
buen ejercicio ¿no os parece?
