LA ANSIEDAD EN LA EDAD ESCOLAR
Una de las principales
emociones que interfiere en el aprendizaje es la ansiedad.
Normalmente esta emoción pasa
desapercibida en la escuela, puesto que los niños que la sufren no se hacen
notar y a menudo no se dan cuenta ni sus maestros ni sus padres.
Sin embargo, las
consecuencias pueden ser importantes, no solo para la integración sino para su
adaptación futura.
La ansiedad es el trastorno
más común, y se encuentra asociado a todo tipo de trastornos.
La ansiedad consiste en una
hipervigilancia, percepción de amenaza, incertidumbre ante la anticipación de
sucesos negativos y una fuerte activación del S.N.
Es un sentimiento de temor,
tensión y miedo.
La preocupación y quejas
somáticas son los síntomas principales que suelen darse en cualquier tipo de
trastorno de ansiedad infantil y adolescente.
La ansiedad de separación, la
fobia escolar, y el retraimiento son perturbaciones en el proceso de
socialización cuyo denominador común es la ansiedad excesiva en el niño.
En LA ANSIEDAD DE SEPARACIÓN,
el niño se niega a separarse de su persona de referencia, normalmente la madre,
a veces se confunde con fobia escolar porque el niño no dice que no se quiere
separar de sus padres, sino que se niega a ir a la escuela o se pone enfermo por
la mañana.
LA FOBIA ESCOLAR presenta dos
tipos:
I)
Miedo a la
escuela
II)
Rechazo a la
escuela.
EL MIEDO A LA ESCUELA puede
ser por dos razones:
por miedo a sus compañeros o
por miedo a fallar en el aprendizaje.
El miedo a los compañeros
puede tener dos orígenes:
Uno es el miedo de quien se
ha convertido en víctima, lo que aumenta la acción de los acosadores y el otro
miedo es el que nace de las características diferenciales del niño respecto al
grupo (raza, idioma, cultura, etc…)
En el primer caso, el aprendizaje
de la asertividad y de habilidades sociales son las técnicas que se utilizan
para aumentar la capacidad de reacción del niño, así como la vigilancia y la
tolerancia cero hacia los sujetos agresores.
Si la fobia es debida al
miedo a fallar en lo académico (realización de tareas, equivocaciones,
defraudar al profesor..), estamos ante una situación que por la ansiedad que
provoca, empeora la capacidad de concentración y hace fallar de nuevo al niño,
lo que hace aumentar la fobia, convirtiéndose en un círculo vicioso.
La solución a este problema
es enseñarle a controlar su ansiedad, puesto que con ello, su rendimiento
aumenta.
EL RECHAZO A LA ESCUELA se
caracteriza porque el niño no va a la escuela, ni le interesa en absoluto lo
que se hace en ella y lo pasa mejor en otro lugar.
Huye de la escuela y no le
gusta, porque su competencia académica es muy baja y no hay lugar para su
integración.
En este caso la ansiedad no
es el elemento principal aunque pueda estar presente, se trata más bien de un
problema de aprendizaje que frecuentemente desemboca en un problema de
conducta.
LA ANSIEDAD como hemos visto,
interfiere en los dos procesos básicos de adaptación de la escuela:
EL aprendizaje y la
socialización, y si por esto fuera poco, destruye la capacidad de disfrute, por
tanto es importante ofrecer un sistema fácil
de detección de la ansiedad para maestros y padres y unas líneas claras para su
prevención
